La historia de los asientos del automóvil refleja bien la evolución que la “concepción del automóvil” ha tenido a partir de las primeras décadas del siglo pasado.
No hay duda de que los asientos de 24HP de fabricación Alfa retoman el estilo de los asientos de las carrozas a caballo que viajaban por las calles de las ciudades italianas de principios de 1900.
Una inversión del recorrido se produce cuando – sobre todo en el proyecto de modelos de carrera – se requieren asientos más prácticos y esenciales: es así que nacen los asientos desfasados de P2 y los de 8C 2300.
Con el aumento de las prestaciones de los motores y en particular de la velocidad en curva, la necesidad es tener asientos que provean una contención lateral que permita al conductor evitar saltos o movimientos incómodos de la posición natural de conducción.
Un ejemplo en este sentido es el Giulietta SZ con cola truncada. Sin dejar de lado los numerosos prototipos ideados por la Casa del Biscione entre los años ’60 y ’70, tales como el Alfetta Spider, Carabo, Caimano, Cuneo y Eagle Spider, solo por citar algunos.
La idea de un asiento envolvente – si bien en manera menos acentuada – ha caracterizado desde ese momento y hasta nuestros días todos los automóviles Alfa Romeo de los últimos treinta años, ya sea que se trate de automóviles más deportivos como de turismos.
Un moderno ejemplo es el 8C Competizione, donde los asientos ergonómicos envuelven al conductor como un abrazo, ofreciendo comodidad y máximo placer de conducción.